CHISTES CAMAREROS

En un restaurante, el camarero le dice al cliente:

- ¿Cómo ha encontrado el filete?

- ¡Enseguida! - contesta el cliente. - Estaba debajo de las patatas.

 Un señor entra a un restaurante chino y pregunta por carne.

- Solamente tenemos calne de lata.

- Bien que sea de lata. Pero ¿de qué clase?

- !De lata!, que cole po’ los lincones.

Una señora, mirando asombrada su plato grita:

- ¡Camarero! ¡Camarero! ¡Un ratón… en la sopa!

- Pero señora, no se ponga nerviosa. ¿No ve que está muerto?

En un restaurante , el cliente que está un poco borracho le pide al camarero un segundo plato.

- ¿Y qué le gustaría comer? –pregunta el camarero.

- ¡Hip! Pues… para continuar un filete de elefante.

El camarero Atónito va a la cocina y al acabo de un rato regresa y le dice sin inmutarse:

- Perdone, señor, pero dice el cocinero que para un solo plato no va a matar el elefante.

- ¡Camarero, el bistec que me ha traído tiene un sabor asqueroso…!

- Perdone, pero ¿no me dijo ayer que no lo quería con mostaza?

- ¡Así es!

- ¡Pues no se queje, éste es el mismo de ayer pero lavado!

- ¡Camarero, esta carne de caballo es tan dura que no se puede cortar!

- ¡Señor, el caballo ya se ha terminado, eso es de la carreta!

Un caballero entra en un bar llevando en la mano un cigarro encendido, se sienta y el camarero le advierta:

 - Señor, está prohibido fumar.

 - Ya lo sé. - contesta aquél.

 - Lleva usted el cigarro en la mano! - insiste el camarero.

 - ¡Caramba!... ¡También llevo los zapatos en los pies y no ando!

Un hombre entra en un restaurante. Pide culo de elefante.

El camarero le dijo:

- Sí, señor, enseguida lo traeré.

Después de un rato regresa con un plato vacío. El hombre le pregunta:

- Oye, hombre, ¿qué es eso?

El camarero respondió:

- Bueno, se le tocó el agujero...

En el restaurante de lujo entra un cliente que se sienta a la mesa y se ató la toalla alrededor de su cuello. Gobernador llama al camarero inmediatamente y le dijo:

- Trate de explicar con el mayor tacto que esto no se hace.

El camarero va al cliente y le dice:

 - Disculpe señor, ¿qué quiere, afeitarse o cortarse el pelo?