CHISTES DE COCHES

Chico sentado con una rubia en el coche:

El: - ¿Pongo el aire acondicionado?

Ella: - ¡Pon lo que quieres, escucho de todo!

- ¿Sabes que mi esposa es como un rayo detrás del volante?

- ¿Por qué conduce rápido?

- No, es que siempre golpea los árboles...

Un hombre vuelve a casa, se sienta sonriente a su mujer y le pregunta:

- Cariño, ¿has visto 20 euros aplastados?

- No, cariño...

El hombre saca 20  euros y los aplasta, luego los pasa a su esposa. La mujer los pone en su cartera.

- Cariño,  ¿has visto 100 euros aplastados?

- No, cariño...

El hombre saca 100 euros, los aplasta y los da a su esposa. Ella también los guarda en la cartera

Ella piensa: “Tal vez tiene sueldo...”

- Cariño, ¿y 25.000 euros aplastados has visto?

- OOOH... no, querido!

- Pues, mirar por la ventana para ver lo que parece el coche...

La única diferencia de los coches británicos del resto de Europa es que tu esposa gruñe de la izquierda, no de la derecha...

- ¡Sus frenos no están bien, sr.  Schulze! - dijo el policía. – Que la multa es  20 euros.

- ¡Ya ves! - Schulze se irradia a su esposa. - !20 euros! Y su hermano quería 60 euros para la reparación!

Conduzca un coche a través de una luz roja y se detiene por una mujer policía.

Él baja la ventanilla y le pregunta:

- ¿Cuánto? – pregunta el chofer.

- 30 euros. - responde el policía.

Luego, el conductor:

- ¡Ok!, entra en el coche.

Un policía detiene a un automovilista:

- ¡Felicitaciones!, usted es cien milésimas de viajero en este camino. Usted es más rico por 10.000 € ¿Sabes lo que vas a hacer con todo ese dinero?.

El conductor responde después de pensarlo mucho:

- Sí, primero que voy a tomar mi examen de conducir!

Entonces la mujer en el asiento del acompañante:

- No cree ni una palabra, señor policía, mi marido está borracho!

Entonces el abuelo sordo en el asiento trasero:

- Supe de inmediato que no nos detienen con el coche robado!

 De repente una voz desde el tronco:

- ¿Estamos en la frontera?

Una mujer y un hombre estaban involucrados en un accidente de coche. Fue un accidente muy malo. Ambos coches fueron destruidos totalmente. Sin embargo, fue, milagrosamente, ninguno de los dos heridos. Después de que ambos estaban saliendo de sus coches, el hombre dijo:

- ¡Qué casualidad! ... Usted es una mujer, yo soy un hombre, basta con ver los coches ... Ambos totalmente demolidos, pero los dos estamos ilesos. ¡Esto es una señal de Dios! Él quiere que estemos juntos de ahora en adelante y se mantendrá hasta el final de nuestras vidas juntos.

La mujer miró al hombre, que no era ni poco atractivo, y le dijo:

- Tienes razón, en que debe haber una señal de Dios.

El hombre continuó:

- Otro milagro es que mi coche entero es basura ya, pero para verlo la botella de vino en el asiento trasero es sin perjuicio! Al parecer, si Dios quiere, brindamos nuestra buena fortuna!  

Abrió la botella y se la dio a la mujer. La mujer asintió con la cabeza y bebió la mitad de la botella con un sorbo y se la devolvió al hombre. El hombre la llevó de vuelta y puso el corcho en la botella.

La mujer le pidió, con la lengua ondulante:

- ¿No vas a beber?

El hombre negó con la cabeza y dijo:

- ¡No!, prefiero esperar hasta que la policía viene...       

Un pasajero del taxi golpeó el conductor en el hombro para pedir algo. El conductor grita en voz alta, pierde el control del coche, estuvo a punto de chocar un autobús que se acerca, dispara a través de la acera y está a pocos centímetros de una ventana de la tienda a su fin. Por un momento esta tranquilo y dice con voz alta:

-  ¡Es que de nuevo me das tanto miedo a la muerte!

El pasajero está totalmente pasmado y se disculpa con asombro:

- Yo no podía saber que tienes miedo, ¡Lo siento!

- Realmente es mi culpa. - dice el conductor algo más tranquilo. - Hoy es mi primer día como taxista. Los últimos 25 años que conducía un coche fúnebre y no estoy acustombrado que mis clientes me toquen por el hombro.        

Un hombre lleva a su coche del taller y el mecánico le dice:

- No pude arreglar los frenos, pero hice la bocina mas fuerte. . .