CHISTES INGLESES

Un hombre entra en un bar y pregunta:

- ¿Quien es el propietario de el  rottweiler que esta afuera?
- Sí, soy yo. - un ciclista dice, poniéndose de pie. - ¿Qué pasa?
- Bueno, creo que mi chihuahua simplemente lo mato...
- ¿Qué estás hablando? - el ciclista dice, incrédulo. - ¿Cómo que su chihuahua va a  matar mi rottweiler?
- Bueno, ¡parece que se quedó atascado en la garganta de su perro!

Una mujer se sentó en la oficina del psiquiatrico.

- ¿Cual es el problema, señora? -preguntó el médico. 
- Bueno, yo... ¡eh! - balbuceó ella. - Yo creo que, eh, podría ser una ninfómana. 
- Ya veo. -dijo. - Puedo ayudar, pero debo advertirle que mi tarifa es de $ 80 por hora. 
- Eso no es malo. - respondió ella. - ¿Cuánto cuesta toda la noche?

Un borracho se hundía por el callejón que lleva una caja con agujeros en el lateral. Se encontró con un amigo que le preguntó:

- ¿Qué tienes ahí, amigo? 
- Una mangosta. 
- ¿Para qué? 
- Bueno, ya sabes lo borracho que puedo conseguir. Cuando me emborracho veo serpientes y me muero de miedo de las serpientes. Es por eso que tengo esta mangosta, para mi protección. 
- Pero, - dijo el amigo - ¡idiota! Esas son serpientes imaginarias. 
- Está bien. -  dijo el borracho, que muestra a su amigo en el interior de la caja. – Y la mangosta tambien.

Una noche un hombre con la cara mas triste del mundo entra en un bar y pide al camarero para tomar una copa.  Después de un par de tragos, el barman se preocupa. 
- ¿Qué te pasa? - el camarero le pregunta. 
- Mi esposa y yo tuvimos una pelea, - explicó el chico - y ahora no me está hablando de un conjunto de 31 días
El camarero se quedó pensando un rato.

- Pero, ¿no es una buena cosa que ella no te está hablando? - preguntó el camarero. 
- Sí, excepto que hoy es la última noche.

Un hombre va al médico y dice:

- Doctor, usted tiene que ayudarme. Mi esposa cree que es un pollo! 
El doctor le pregunta:

- ¿Desde cuando es este problema?
- Dos años. - dice el hombre. 
- ¿Entonces por qué le tomó tanto tiempo para venir? -preguntó el psiquiatra. 
El hombre se encoge de hombros y responde:

- Ahora necesitámos de huevos.